viernes, 24 de abril de 2020

Las Tecnologías en la Educación: cambios culturales y presencia de las TIC en la vida cotidiana





Comienzo con el crudo de mis pensamientos sobre estas dos viñetas que escogí para analizar y dialogar con los autores García Canclini y Barbero, desde una lectura que me es habitual hacer y que no me deja de convocar. Esta trata sobre el desencuentro entre generaciones de adultos y jóvenes de diferentes edades, donde parecería existir una lectura anacrónica de cómo se mueve el mundo, lo cristalizado que se resiste a los cambios múltiples por los que ha transitado buena parte de la humanidad. Insisto en la importancia del impulso de  políticas públicas que hagan lugar a los jóvenes para su desarrollo, para impulsar un giro en esta cuestión, dando respuesta a los cambios culturales.
Comparto una actividad experimental que realizaba en mis clases de Salud y Adolescencia en la que presentaba en imágenes distintos recortes de cómics en los que los adultos representaban a los y las adolescentes, para que cada estudiante mencionara qué sentimiento o respuesta al autor les generaba cada una de las escenas. En síntesis, mis estudiantes mostraban desagrado con esa forma en que eran representados, no se encontraban en aquello, y mencionaban que sí tienen intereses, solo que los adultos no saben escucharlos sino más bien se les imponen modos de actuar y ser.
Coincido con que no son dos culturas sino distintas configuraciones dentro de una misma cultura sostenida en una sociedad y que la escuela debe posicionarse estratégicamente frente a los cambios, abriendo una lectura sensible de lo que ocurre en lo social, trabajar con la otredad y la convivencia, tener en cuenta la multiculturalidad e ir más allá de la transformación de información en conocimiento, interpelando las intencionalidades del mercado y abriendo un ojo crítico para pensar qué lugar ofrece el llamado sistema productivo a los jóvenes como lo expresan los autores.

BIBLIOGRAFIA 


  • Martín Barbero, J. (2002) “Jóvenes, comunicación e identidad” en Revista Digital de la OEI “Pensar Ibero América” Número 0
  • García Canclini, N. (2006) “¿Dónde está la caja de herramientas? Cambios culturales, jóvenes y educación” Seminario Internacional: La formación docente en los actuales escenarios: desafíos, debates, perspectivas. 19 de abril, Universidad de La Matanza, San Justo, Buenos Aires.

jueves, 23 de abril de 2020

Actividad N°2 Linea del tiempo Las tecnologías en la Educación


Este es un breve recorrido de mi trayectoria como estudiante, en un contexto de ciudad rural entre mi transitar el nivel primario y el nivel secundario, y luego una salida hacia la gran ciudad , la vida universitaria y el desarrollo laboral , y la búsqueda de formación.
Como puede observarse el recorrido en nivel primario en las escuelas donde he ido no se veían grandes usos de las nuevas tecnologías, faltó agregar el uso del televisor y un lector de cd´s hacia el año 2000, así como la presencia del televisor plasma en el año 2006 en razón de presenciar el Mundial desde la escuela.
Hacia el año 2000 no era muy común que hubiera computadoras de escritorios en las casas, algunas escuelas podían llegar a equiparse de una sala de informática , y se hablaba del futuro en relación a la informática y los usos de la tecnología aplicadas al trabajo.
Surgían los locales "cibers" donde los jóvenes podíamos acceder a computadoras con internet y explorar una amplia oferta de recursos y posibilidades tanto para producir trabajos, descubrir novedades, interactuar con otros. Pero en las escuelas no se disponía de conectividad para lo escolar-aulico, al menos desde mi experiencia ésto no sucedió, y la demanda de nuevos consumos logró que paulatinamente en algunos hogares estos servicios fueran requeridos y contratados. Pero esto fue ya hacia mediados del año 2005, con un país recuperándose poco a poco de los efectos causados por la crisis del 2001. En ese contexto comienzan a hacerse masivo el uso del celular móvil, el agregado de la cámara, de software para escuchar música, y recibir correos, que luego se fue ampliando hasta convertirse el celular en una computadora de mano, portable.
Con los años , ya cursando en la universidad se sumaron con fuerza las redes sociales, el uso de plataformas digitales, y nuevas fuentes de información , con dispositivos tecnológicos más intuitivos en su uso, y el desarrollo de aplicaciones que reemplazaron poco a poco la descarga de programas para lograr diferentes trabajos .
Desde una mirada retrospectiva en ésta, mi trayectora, es muy posible que haya omisiones importantes, sin embargo es interesante reconocerme como formando parte de ese camino histórico, de transición, donde las tecnologías educativas iban del pizarrón, la tiza, y el cuaderno de apuntes a la más amplia diversidad que las tics ofrecen , más allá de lo que el mercado impone que es el consumo por el consumo mismo, y lograr transformarlas a favor de una situación quizá inédita, favorable en contexto y demandas desde lo educativo y desde lo que hace a la salud de la población.


viernes, 10 de abril de 2020

GD2: Sobre grandes cambios en la humanidad relacionados con la técnica


Revisando hechos históricos sobre cómo la humanidad fue cambiando me detengo a profundizar sobre los aportes de Margaret Mead para comprender los profundos cambios en la cultura atravesados por los desarrollos de los medios y la extensión de la comunicación para continuar reflexionando sobre los modos de vincularnos en el escenario actual, los modos de producción de conocimientos y nuestra capacidad humana de transformar las cosas en el entorno a fin de responder a necesidades o creaciones diversas. Retomo la definición de tecnología como la conjunción entre técnica, estructura sociocultural, económica, productiva y de conocimientos (Gay, 2012)
Estas lecturas me llevar a seguir pensando sobre aquellas ideas que he desplegado en los dos anteriores artículos, un poco más situada en el contexto con el que nos encontramos hoy  desde educación, y valoro los modelos de ruptura generacionales de Mead para ello. 
Ideas que destaco dos conceptos de este modelo en el que coexisten las tres clasificaciones: el modelo cofigurativo y el prefigurativo. Estos dos revelan la importancia de leer  los cambios habidos en la cultura a la luz de los problemas sociales que acontecieron tras el aislamiento social, preventivo y obligatorio tras la pandemia del nuevo coronavirus y los desafíos a los que debió enfrentarse desde educación y aún se siguen creando formas de responder ante las contingencias. La situación obligó a desterrar prejuicios, y realizar un esfuerzo de implicación en el aprendizaje y uso de recursos virtuales para llegar los docentes a sus cursos de alumnos, lograr garantizar su derecho a la educación- brindando recursos acordes a lo que la realidad exige, donde hay omnipresencia de la tecnología-, el derecho a trabajar y la responsabilidad ética y social de sostener y contener esta situación hacia toda la población del estudiantado (reconociendo que aún no se logra el alcance universal, pues las brechas social-económicas existen).
Quienes ya llevan una trayectoria de formación e implementación de las tics han logrado compartir sus saberes hacia colegas, esta acción podría pensarse en la categoría cofigurativa. Y podría leerse una apertura de aprender de las generaciones más jóvenes también, desde lo prefigurativo, en los casos en los que los jóvenes tienen un vínculo y una experiencia diferente a sus adultos de referencia en el manejo de aplicaciones hoy. Se puede leer en los casos más favorables la reciprocidad en la construcción de conocimientos, la actitud colaborativa, y la creación de un nuevo tejido social mediado por las tecnologías para dar respuesta a problemas nuevos.  Aún no es una solución global, que abarque a todos, pero pone en juego la inventiva, la difusión de actividades y recursos por televisión, por radio, por plataformas y aplicaciones, una búsqueda de enlazar con el otro, de responder desde un lugar que nos interpela a los docentes.

Bibliografía
Gay,A. (2012) La educación tecnológica. Córdoba: Brujas.
Mead, M. (1970). Cultura y compromiso. Buenos Aires:Granica


domingo, 5 de abril de 2020

Pregunta: técnica, tecnología y personas


¿Qué no es tecnología en tu vida?



Inicio con esta pregunta el presente artículo, inspirado en la lectura de la introducción, de Actos, actores y artefactos, de Thomas y Buch(2008), pregunta sacudida tras la lectura ya que me enfrenta a volver a mirar aquello que me resultaba obvio, y encontrar novedad en ello.
Fue de sumo impacto reconocer que las tecnologías no son algo que se encuentra simplemente en el mundo exterior de los sujetos, los autores en la introducción  expresan “usted está tecnológicamente constituido”, marcando un terreno que es amplio a la hora de registrar cómo en la vida cotidiana nos rodeamos de tecnologías, y no sólo eso, también nuestras prácticas y modos de relacionarnos con y a través de ellas.
Alcanza con realizar una mirada sobre lo que hacemos día a día y se hace  evidente que somos seres tecnológicos, incluso sorprende aún más a aquellos que procuran una vida sin tecnología. En relación a este último pongo a dialogar estas ideas con Baricco(2019), cuando señala que quienes se resisten a las nuevas tecnologías no reconocen que estas se han originado para responder una necesidad humana, que la inteligencia humana ha dado lugar a la revolución tecnológica, y no a la inversa.
Asimismo, reconocer que las tecnologías son una construcción humana, en definitiva una construcción social,  nos posibilita un punto importante de análisis. Pero la lectura no debe ajustarse a una mirada reduccionista causa-efecto tecnologicista  “Porque el nuevo hombre no es el producido por el Smartphone : es el que lo inventó, el que lo construyó para escaparse de una prisión , o para responder a una pregunta, o para acallar un miedo” (Baricco pág 22)
Estas no surgieron autoengendradas, hay un recorrido histórico que nos permite reconocer algo del orden de sus orígenes, sus propósitos iniciales, y los intereses complejos que la impulsan con miras a lo perdurable, de acuerdo con lo que nos ofrece para pensar la perspectiva social.

 En este sentido es interesante plantear esa analogía que  realiza Eduard Fuentes(2011) en la que se menciona a las tecnologías como instituciones. Se llega asimismo al punto en el que su origen y desarrollo son socialmente olvidados y sin embargo son culturalmente incorporados a nuestras existencias, transitando en la ignorancia, desconociendo incluso cuánto de lo que tenemos en interacción permanente en el día a día es tecnología.
Me parece fundamental sostener una memoria histórica, no solo por curiosidades, sino porque desde ella se puede comprender mejor nuestra relación con las tecnologías y cómo podríamos darle ese costado humano que a veces no pareciera tener, reconociendo su presencia en nuestra cotidianeidad.
Bibliografía
·         Thomas. H. y Buch, A. (coord.) (2008) Hernán T.; Fressoli, M. y Lalouf, A. Introducción en Actos, actores y artefactos. Sociología de la tecnología. Bernal: UNQ Extracto, páginas 9-13
·         Fuentes E. (2011)  Fatalismo y tecnología ¿es autónomo el desarrollo tecnológico? Obtenido de: http://www.uoc.edu/web/esp/art/uoc/0107026/aibar_imp.html
·         Baricco  A. (2019) The game. E.d. Anagrama. disponible en https://mega.nz/#!2MkzkIIZ!pLViBvpU7KP420txO3AJDE6T9myWUxGwX7Cs9Cct11s

Mapa conceptual: técnica, tecnología y personas.